La atención del mercado sigue centrada casi en exclusiva en los riesgos de tapering que por el momento sigue siendo un escenario remoto y alejado a pesar de las presiones inflacionistas. Las autoridades monetarias, con mensajes muy medidos, mantienen sus discursos más dovish para evitar introducir turbulencias en el mercado. Este escenario, al igual que en los meses anteriores continuará siendo objeto de volatilidad. La evolución del Forward Breakeven de inflación 5Y de la FED se ha convertido en una referencia obligatoria en estos días, lecturas sostenidas por encima del 2,5% podrían considerarse negativas para el mercado, puesto que podría meter presión a las autoridades monetarias, forzando una intervención más  temprana para evitar el sobrecalentamiento de la economía.

Sector eléctrico en España

La factura de la luz de los consumidores en España ha aumentado notablemente en los últimos meses y se espera que continúe al alza debido a diversos factores, como el aumento del precio de los derechos de emisiones de CO2, el coste de las materias primas, la reforma tarifaria con discriminación horaria impulsada por el gobierno, y algunos otros factores. Para tratar de apaciguar parcialmente estas subidas en la factura, el Ministerio para Transición Ecológica propone un anteproyecto de ley para gravar los mal llamados ‘windfall profits’ de las tecnologías nuclear e hidráulica. De salir adelante, el impacto económico para las compañías se estima en 1.000 Mn€ para el conjunto del sector, siendo Endesa e Iberdrola las más afectadas debido a su mix de generación. Las compañías se defienden recordando que para reducir la factura, el gobierno debería reducir los impuestos de la misma, que representan casi el 50% de su importe. La posición de la CE es muy clara ante este tipo de iniciativas y no permite la discriminación por tecnologías. Tal vez el Gobierno de España ha encontrado la manera de salvar los obstáculos comunitarios. En cualquier caso, el sector estará revuelto hasta que tengamos más visibilidad en este asunto. Por otro lado, creemos que el impacto real en las cuentas de resultados de las compañías no debería ser muy acusado al diluirse el coste de los derechos larga     siempre      acaban     cayendo      del     lado     del consumidor. Presiones regulatorias y entorno incierto de tires no son el mejor escenario para este sector.

Destacamos. 

En los últimos años, el sector de bancos europeos ha cotizado con cierto descuento con respecto al comportamiento agregado de las compañías aseguradoras europeas en el mismo periodo.

Ambos sectores tienen una elevada correlación fundamentada en una elevada influencia de la evolución de los tipos de interés en sus cuentas de resultados, gran importancia de la evolución de sus carteras de renta fija y unos marcos regulatorios cada vez más restrictivos. Pese a ello, los inversores han considerado que dentro de las inversiones con sesgo financiero, el sector asegurador otorgaba un cierto mejor perfil de rentabilidad riesgo que el  sector bancario, lo que  ha  motivado  esta histórica prima del sector asegurador frente a los bancos.

En los últimos meses, pero muy especialmente durante los meses de abril y mayo, el sector bancario ha recuperado terreno fuertemente, reduciendo de un modo destacado este spread entre ambos sectores, lo que limita ya parcialmente el atractivo de este relativo.-

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