Caja Rural del Sur ha celebrado en Sevilla el último encuentro de Economía de ABC, en colaboración con la entidad, que se encuadra dentro de la celebración del 25 aniversario de la entidad, en el que se abordó la evolución de la economía andaluza. El encuentro contó con la asistencia del presidente de la Caja, José Luis García-Palacios, además de Jorge Paradela, consejero de Industria, Energía y Minas, y Rocío Blanco, consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, además del Fundador de Todobarro, Pedro Rosa, compañía que ha recuperado la artesanía del barro y ha aplicado innovación en el diseño y los procesos, para convertirse en un pionero de la «neoartesanía» en Vélez Málaga.
En el ámbito de la energía, Paradela defendió que la transformación que vive Andalucía no responde a una casualidad, sino a una combinación de recursos, orientación estratégica y capacidad de ejecución. «La energía ha dejado de ser solo un factor de coste para convertirse en una verdadera palanca de competitividad y de atracción industrial, especialmente en un contexto en el que el acceso a energía limpia, estable y competitiva se ha vuelto decisivo para cualquier gran proyecto empresarial».
Andalucía ya no es únicamente un territorio donde se instalan renovables, sino una región que «empieza a construir una industria vinculada a ellas». Más de la mitad de la inversión industrial captada en este periodo está asociada a la llamada industria verde, una categoría que engloba desde combustibles de segunda generación hasta recuperación de metales, cobre ‘verde’ o plataformas para eólica marina. «Si Andalucía dispone del recurso energético, ahora debe ser capaz de capturar el valor industrial derivado de ese recurso», apuntó. Pero también lanzó la advertencia de que ese potencial tiene un cuello de botella evidente en la red eléctrica. «La comunidad sigue arrastrando un déficit histórico de infraestructuras de evacuación y transporte, con una densidad de red muy inferior a la media peninsular, lo que amenaza con frenar 102 grandes proyectos industriales si no se corrige en la planificación estatal». Por ello, la Junta exige que la planificación energética del Gobierno central sea más ambiciosa.
Además en el encuentro intervino Antonio Sieira, fundador y CEO de Ignis, quien subrayó que «Andalucía está en la hoja de ruta industrial de la compañía desde hace años». Esto se debe a que reúne activos como «un recurso renovable abundante y un entorno razonablemente favorable para acelerar proyectos complejos». Ignis opera con una escala muy relevante —8 GW en operación y 10 GW en cartera— y Andalucía está en el centro del «desarrollo en renovables, descarbonización industrial, hidrógeno y centros de datos». El mejor ejemplo de esa apuesta es su proyecto en la zona franca del Puerto de Sevilla, «una planta de amoniaco verde de 150.000 toneladas anuales», que puede convertirse en una infraestructura estratégica para la producción de fertilizantes sin emisiones o como combustible limpio para la navegación marítima. Este proyecto está pendiente de la disponibilidad de conexión eléctrica suficiente y del desarrollo regulatorio.
La otra conversación del foro puso el foco en el trabajo autónomo y las empresas emergentes. «Andalucía cuenta con más de 591.000 autónomos, y además presenta un rasgo especialmente significativo: el 55% son mujeres», incidió la consejera Rocío Blanco, que defendió que esta cifra «es la base sobre la que se construye tejido productivo, empleo y crecimiento».
Blanco destacó que el perfil del autónomo andaluz también está cambiando, con menos autoempleo de subsistencia y más proyectos vinculados a oportunidad, especialización y crecimiento en sectores de valor. De hecho, los desafíos del mercado laboral están cambiando. «Andalucía sigue teniendo desempleo, pero muchas empresas no encuentran los perfiles que necesitan, lo urgente es cualificar bien a los profesionales para afrontar las oportunidades que tenemos por delante».
El desajuste entre oferta y demanda se ha convertido en uno de los principales frenos, especialmente en sectores industriales, tecnológicos, logísticos o constructivos. Por ello, «el nuevo ciclo de la economía andaluza no podrá sostenerse solo con inversión; necesita también una estrategia de adaptación del talento». La Formación Profesional, especialmente la orientada al empleo es así una herramienta esencial para cerrar esa brecha.
A partir de ahí, ha construido una compañía que reivindica una «neoartesanía» donde conviven diseño, identidad local, innovación de procesos y visión global. Rosa explicó que el verdadero salto no es solo emprender, sino «pasar de negocio a empresa», un proceso que exige sistematización, tecnología y una mirada industrial incluso en actividades de raíz artesanal. «Esto implica desarrollar digitalización, análisis de procesos, metodologías ágiles, inteligencia artificial en atención al cliente… y todo ello sin vaciar de autenticidad el producto». Junto a ello, en un contexto de escasez de perfiles profesionales, «la actitud de las personas es el valor más apreciado, y la empresa debe ser capaz de formar, retener y dar segunda oportunidad a talento valioso que no siempre encaja en los patrones más convencionales».
«La empresa es la clave de bóveda de la prosperidad»
José Luis García-Palacios, presidente de Rural del Sur, abrió el foro que se celebró en la centro cultural de la entidad en Sevilla. Para García-Palacios la empresa es «la clave de bóveda que garantiza la prosperidad, el pr
ogreso y la libertad», y recordó a las entidades cooperativas las enmarcan en lo que se denomina ‘economía social’. «Es un término redundante, ya que la economía es la actividad más social que existe desde el origen de la historia».
Un paradigma de su modelo es el proyecto junto a la Autoridad Portuaria de Sevilla para reutilizar sedimentos del dragado del Guadalquivir como materia prima cerámica. «Convertir un residuo en material, una limitación en oportunidad, una tradición en innovación aplicada».
El encuentro se cerró con una conversación final entre Rocío Blanco y Jorge Paradela. La consejera de Empleo trazó los desafíos del mercado laboral. Entre ellos está el absentismo, del que tanto CEOE como Cepyme alertan de que la factura anual supera los 33.000 millones, de los que 16.000 millones recaen sobre las propias empresas. «Es un tema que requeriría de un auténtico compromiso de Estado, por todas las partes, pero eso implica hacerlo en el marco del diálogo social y el Gobierno de España no parece, ni en éste ni en otros temas, estar por la labor». Respecto al desempleo de larga duración, por ejemplo, el de los mayores de 45 años, uno de los colectivos que más lo sufren, se ha reducido desde junio de 2022 en más de un 17%. «De hecho, es la franja de edad que concentra buena parte de las ayudas contempladas en nuestras actuaciones».
Existe, por tanto, una «oportunidad real para atraer inversión industrial, como ya ocurre en numerosos municipios vinculados a la llamada industria verde». Junto a ello, también repasó las causas del apagón y remarcó que estamos en el momento de «buscar soluciones sin posicionamientos ideológicos, sino con una perspectiva realistas y constructiva, para que no vuelva a ocurrir», concluyó.
Información de ABC de Sevilla.



