El informe ‘Área Metropolitana de Sevilla: crecimiento molecular hacia el horizonte 2035’ ha sido presentado en Sevilla, en un acto en el que se han expuesto las principales líneas de desarrollo económico, territorial y urbano previstas para la próxima década.
El documento, impulsado por Sevilla City One y patrocinado por la Diputación de Sevilla y Caja Rural del Sur, plantea una visión estratégica del crecimiento del área metropolitana desde un enfoque integrado, con especial atención a la cooperación entre administraciones públicas y sector privado.
Durante la presentación, el presidente de Sevilla City One, Rafael Miranda, señaló la necesidad de definir una estrategia a medio y largo plazo que permita poner en valor los activos económicos de la ciudad, tradicionalmente vinculados al turismo cultural, e impulsar su evolución hacia un modelo más diversificado.
Por su parte, el responsable de Instituciones, Convenios y Colectivos de Caja Rural del Sur, Rafael Peral, asistió al acto y destacó el papel de la colaboración entre instituciones, empresas y ciudadanía como elemento clave para favorecer el desarrollo económico, la innovación y la sostenibilidad en el conjunto del área metropolitana.
Asimismo, el presidente de la Diputación, Javier Fernández, subrayó que el informe constituye una hoja de ruta con un enfoque práctico, orientado tanto a la identificación de oportunidades como a la necesidad de actuar en el corto plazo.
El estudio concluye que Sevilla y su entorno metropolitano afrontan una etapa de crecimiento caracterizada por la transformación del modelo urbano y productivo, en la que los municipios del área adquieren un papel relevante. En este contexto, se apuesta por un modelo de desarrollo policéntrico, basado en la coordinación territorial, la mejora de infraestructuras y la promoción de sectores estratégicos como la aeronáutica, la agroindustria, la logística y las energías renovables.
El informe incide igualmente en la necesidad de avanzar hacia un urbanismo más sostenible e inclusivo, así como en el refuerzo del ecosistema de innovación, apoyado en universidades, parques tecnológicos y nuevos sectores emergentes. Todo ello con el objetivo de consolidar a Sevilla como uno de los principales polos económicos del sur de Europa.




