La Academia Iberoamericana de La Rábida, en acto celebrado en el Centro Cultural ‘José Luis García Palacios’ de Huelva, ha concedido a la Fundación Caja Rural del Sur como ‘Persona miembro Protectora’ de la misma en el transcurso de una sesión solemne en la que la semblanza corrió a cargo de la académica Yolanda Pelayo Díaz. El presidente de Caja Rural el Sur y su Fundación fue el encargado de recoger esta distinción.
Con la asistencia de los miembros de la Academia Iberoamericana de La Rábida, junto a representantes de otras Academias de Huelva y de Andalucía, Ayuntamiento de Huelva, Diputación Provincial, Universidad de Huelva y patronos y directivos de la Fundación Caja Rural del Sur se celebró este acto solemne en el que quedó de manifiesto tanto la importancia del entronque social y cultural con el que cuenta la Fundación como el acierto de su primer presidente, José Luis García Palacios, de constituir la misma con sede en Huelva a los dos años de que echara a andar Caja Rural del Sur como resultado de la fusión primero de las Cajas Rurales de Sevilla y Huelva, a la que se unió años más tarde la de Córdoba.
De la historia de la Fundación en sus distintas etapas y de la mano de sus dos presidentes, José Luis García Palacios padre e hijo, versó la semblanza encargada por la Academia a Yolanda Pelayo. Quien también recordó el trabajo desarrollado por sus tres directores generales hasta ahora, empezado por Jaime de Vicente, Guillermo Téllez y Emilio Ponce.
Agradecía la distinción el presidente de Caja Rural del Sur y su Fundación destacando la importancia que tiene el trabajo que se hace en la entidad cooperativa de crédito, ya que son sus buenos resultados económicos los que posibilitan la propia fortaleza de la Fundación y que pueda desarrollar su amplia gama de actividades de responsabilidad social corporativa en las distintas provincias donde tiene implantación Caja Rural del Sur. “Es una forma de devolver a la sociedad lo que la propia sociedad nos da en la actividad financiera ya que como cooperativa no se reparten los beneficios entre los socios, sino que se trasladan los mismos a dar solidez y solvencia a la Caja, por un lado, y en respaldar el trabajo que desarrolla la Fundación, por otro, que van desde lo cultural y formativo a apoyar el tejido social, cooperativo y solidario de muchas entidades, además del Fondo de Formación y Social de la propia entidad”.
El presidente de la Academia Iberoamericana de La Rábida, Sixto Romero, cerró el acto poniendo en valor la palabra gratitud ya que la gratitud en silencio no sirve para nada” y el “agradecimiento debe ser activo y comunicarse -explicaba- hemos querido dejar constancia plena de este reconocimiento a la Fundación Caja Rural del Sur al hacerla “Persona Miembro Protectora de la Academia” cuando nos acercamos a celebrar el trigésimo aniversario de nuestra creación”.
Con la actuación de la cantaora moguereña, María Ángeles Cruzado, y sus cantes de ida y vuelta, se cerró la sesión solemne de la Academia Iberoamericana de La Rábida.



